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Defensa de Cuba y no hay ruptura en la 4T: Claudia Sheinbaum

Columna

Café con Adorno 

Por Raúl Adorno Jiménez


Defensa de Cuba y no hay ruptura en la 4T: Claudia Sheinbaum


Cafe con Adorno, por Raúl Adorno Jiménez
Cafe con Adorno, por Raúl Adorno Jiménez

Agencia Parlamento y Debate.- En esta semana hay dos temas que se deben tratar con atención, como son la solidaridad que muestra México a Cuba, y por supuesto, la separación de Marx Arriaga como titular de materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

 

En primer lugar, ante las críticas de la derecha por la posición del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de llevar ayuda humanitaria a Cuba, hay que decir que México, independientemente del partido político que ostente el poder, siempre ha mantenido una posición firme de la defensa de la soberanía de la isla y el derecho de su pueblo a determinar la forma de gobernarse.

 

Por supuesto, siempre ha apoyado las votaciones que se dan en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que condenan el bloqueo económico de Estados Unidos contra el país caribeño y que piden que se levanten las restricciones que impiden a los cubanos tener una relación diplomática y comercial internacional con cualquier país del mundo.

 

Incluso México nunca ha roto sus relaciones diplomáticas con Cuba, pese a las presiones de los gobiernos de Estados Unidos, como lo hicieron otras naciones, incluso latinoamericanas, aunque hay que decirlo, algunas por convicción, por tratarse de un país comunista.

 

El caso de México es emblemático, porque incluso los gobiernos de derecha de Vicente Fox y Felipe Calderón, nunca se atrevieron a romper las relaciones diplomáticas con Cuba, porque una decisión en ese sentido, hubiera hecho todavía más explícita, la sumisión de ambos panistas a los dictámenes provenientes desde Washington.

 

En lo personal, siempre he sostenido que la defensa de la soberanía de Cuba por los gobiernos mexicanos, más allá de su insignia política, es una forma de defender nuestra propia soberanía, porque una intromisión de Estados Unidos a Cuba abriría la puerta para intervenir en cualquier nación, máxime  cuando México comparte frontera con la poderosa nación del norte.

 

Más allá de las simpatías o no con los regímenes cubanos, los gobiernos de México tenían y tienen claro que debe pararse el mínimo síntoma de intervencionista de Estados Unidos, porque sin duda, Cuba está en el primer lugar de la lista de la Unión Americana para realizar alguna intervención, pero sería la llave para incursionar en cualquier territorio y violar la soberanía nacional de los pueblos de América Latina y del mundo, como de hecho ya lo está haciendo.

 

Es por ello, que sostengo que hasta ahora Cuba es la última barrera ideológica que no ha podido derribar Estados Unidos con todo el poderío militar que tiene, por eso más que una intervención armada, el gobierno de Donald Trump le apuesta a que en su desesperación el propio pueblo cubano sea el que derroque al actual régimen de Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

 

Es decir, Estados Unidos no pretende el triunfo militar en la isla cubana, sino la derrota ideológica que representaría la caída del gobierno comunista de Cuba, porque de acuerdo a las pretensiones de Donald Trump es mostrar a un sistema de gobierno fallido.

 

No conforme con mantener el bloqueo económico desde los años 60 en que triunfó la revolución cubana, hoy Trump quiere llevar al extremo las restricciones en contra de la isla, a tal grado que ya hay una condena internacional por considerar que se trata de un genocidio en contra del pueblo cubano.

 

Es de reconocerse la decisión valiente de la presidenta Claudia Sheinbaum de mantener la ayuda humanitaria a la población cubana, al tiempo que está realizando esfuerzos diplomáticos parta intentar levantar el veto impuesto por la administración de Washington en el suministro de petróleo a Cuba.

 

Falta ver la reacción internacional para que las naciones del mundo no sólo condenen la arbitrariedad de Donald Trump, sino que haya acciones concretas para detener este acto de genocidio que se comete en contra del pueblo cubano. China y Rusia ya se han manifestado al respecto, pero con comunicados muy endebles que no hacen mayor mella en las intenciones estadounidenses de llevar al abismo al pueblo cubano.

 

Por otro lado, está la destitución de Marx Arriaga como titular de materiales Educativos de la SEP, que inmediatamente ha motivado a las plumas de la comentocracia en contra la 4T a vislumbrar escenarios de ruptura al interior de Morena. Con sus bolitas mágicas ya empezaron describir la debacle del Movimiento de Regeneración Nacional.

 

Obvio a esa lista hay que sumar a Adán Augusto López, quien dejó de ser coordinador de Morena en el Senado, así como lo que sucedió con José Antonio Romero Tellaeche, quien, hasta enero pasado, fungía como director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

 

Primero hay que mencionar que de manera natural, el presidente en turno (en este caso la presidenta Sheinbaum), paulatinamente durante los primeros tres años de su administración inicia una depuración de los funcionarios que le heredó su antecesor. Generalmente la ruptura con la administración pública predecesora no era tan tersa, porque el presidente que llegaba no sólo quería imponer su estilo de gobernar, sino imponer su proyecto de gobierno que chocaba con el antecesor, o para decirlo más claro, con el grupo del presidente que había dejado el cargo, pues los intereses de uno no compaginaban con el otro.

 

En el caso de la presidenta Claudia Sheinbaum y el ex presidente Andrés Maneul López Obrador, los une una visión ideológica que han compartido por décadas durante las tres campañas electorales que realizó el tabasqueño hasta lograr ganar la presidencia de la República.

 

Ambos políticos siguen compartiendo el mismo proyecto de la Cuarta Transformación con el principio de que para el bien de todos, primero los pobres, manteniéndose las políticas no sólo de los programas sociales, que ya son un derecho constitucional, sino implementándose políticas laborales que primero que nada buscaron rescatar el poder adquisitivo de los trabajadores, con incrementos salariales que desde el 2018 a la fecha es de 154% en términos reales.

 

La presidenta Claudia Sheinbaum no sólo mantiene firme las directrices de la 4T, sino ahora con su propio estilo está promoviendo la participación del empresariado en el proyecto, pues la inversión del Gobierno no es suficiente, sino que se necesita la inversión de la iniciativa privada para conseguir el crecimiento económico con justicia social que requiere el país para bien de todos.

 

Hay algunos que no les ha gustado el estilo o la estrategia implementada por la presidenta Sheinbaum y ahora intentan envolverse en la bandera lopezobradorista para cuestionar a la primera mandataria, de ahí actitudes de los llamados duros de la 4T, entre las que están Marx Arriaga.

 

Ante ello, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó muy claro que los libros de texto gratuitos no son patrimonio de una persona. Reconoció el trabajo de Marx Arriaga, porque él destinó muchísimo tiempo a la elaboración, junto con un grupo muy grande de profesoras y profesores, fue un trabajo extraordinario y además, la defensa tan importante que hizo de los libros de texto gratuitos.

 

Sin embargo, la presidenta dejó claro que “nosotros reivindicamos la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto. Eso es muy importante, porque muchos lo tomaron como si ya fueran a desaparecer los Libros de Texto o estuviéramos en contra. Nosotros reivindicamos la Nueva Escuela Mexicana y el trabajo tan importante que se hizo para los Libros de Texto”.

 

Al ser cuestionada durante su conferencia de prensa de la mañanera sobre las actitudes de Arriaga, la mandataria comentó que se le planteó realizar algunas modificaciones a los libros de texto para que se agregaran nombres de mujeres que tuvieron una participación importante en la historia de México, a los el funcionario se negó, porque desde su punto de vista no había que moverle ni una coma a los libros.

 

Sin embargo, la presidenta insistió en que para todos es muy importante que se incorpore a las heroínas de la patria, sobre todo para las niñas y los niños que deben valorar que hubo mujeres que participaron en la construcción del país, entre otras cosas. “Entonces… Y un reconocimiento al trabajo de Marx, pero todo tiene que seguir avanzando”, subrayó.

 

Refrendó su respeto a Marz Arriaga, quien está en su derecho de actuar conforme a la Ley Laboral y defenderse si así lo decide, pero confió que con el diálogo seguramente llegarían a un buen acuerdo, para evitar precisamente que este hecho se utilice, como ya se está haciendo, como un arma propagandística en contra de la 4 T.

 

 

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México siempre ha mantenido una posición firme de la defensa de la soberanía de Cuba
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