Columna
Café con Adorno
Por Raúl Adorno Jiménez
La mesa está puesta para invertir en México: Sheinbaum

Agencia Parlamento y Debate.- La mesa está puesta para invertir en México, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de sostener una reunión con el Consejo Mexicano de Negocios, que genera más de 2 millones de empleos en nuestro país. En la reunión que sostuvo con los empresarios más importantes del país, les insistió en que busca fomentar la inversión privada a través del llamado Plan México, con el objetivo de que las inversiones alcancen el 25 por ciento del PIB para el próximo año.
De acuerdo a entrevistas realizadas por los medios de comunicación a varios de los asistentes de la reunión que se llevó a cabo en el Museo Kaluz, parece que despertó interés y entusiasmo entre los empresarios la propuesta de la presidenta que presentó 38 nuevos proyectos de infraestructura y peticiones para “desatorar” inversiones, según comentó Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional de Presidencia.
Los empresarios expresaron su interés por entrarle a los proyectos, incluso Claudio X. González (padre) habló bien de las intenciones de la presidenta Sheinbaum, que por segunda vez se reunió con la cúpula empresarial para convencerlos de que inviertan en nuestro país, porque a la mandataria tiene claro que cualquier proyecto de crecimiento económico debe contar con el compromiso del sector empresarial.
Sin embargo, es fundamental que los empresarios pasen de la saliva a los hechos y de una vez demuestren su verdadero compromiso con México, y pongan su dinero a trabajar para generar más empleos de calidad, con mejores salarios para sus trabajadores que se traduzca en un mayor crecimiento económico, que se refleje, a su vez, en una mejor calidad de vida para la mayoría de los mexicanos.
Pareciera que más bien los empresarios le apuestan a realizar una estrategia de brazos caídos, porque de momento no se ven las inversiones necesarias para incentivar la economía nacional, tal vez porque siguen extrañando el viejo régimen neoliberal que sólo promovía la concentración de la riqueza en unos cuantos, y cada vez era más excluyente con la mayoría de los mexicanos.
En la primera reunión que sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum con la cúpula empresarial, la mandataria presentó el Plan México, que tiene una visión del presente y el futuro sobre el desarrollo nacional, mismo que está conformado de 13 metas cuyo objetivo es pasar de ser la economía número 12 a la 10 a nivel mundial y al mismo tiempo disminuir la pobreza y la desigualdad, el cual contemplaba un portafolio de inversiones, nacionales y extranjeras, de 277 mil millones de dólares.
De la misma manera, al salir del Museo de Antropología el pasado mes de enero, empresarios e industriales salieron echando flores al proyecto de la presidenta Sheinbaum, pero mantuvieron su postura de hacerse los occisos, como si la virgen les hablara, porque hasta la fecha no se ve por ninguna parte las grandes inversiones que supuestamente llevarían a cabo.
Sin duda, las constantes amenazas del presidente de la Unión Americana Donald Trump han sido un factor que inhibe las inversiones nacionales como extranjeras, aunque pareciera que los extranjeros ven con mejor perspectiva el futuro de México, porque recientemente se informó que la inversión extranjera alcanzó un récord histórico en los primeros tres trimestres de 2025, superando los 40 mil 900 millones de dólares.
Se trata de un aumento interanual de la inversión extranjera del 14.5 por ciento, impulsada por sectores como manufactura (transporte, electrónica) y energía renovable, con Estados Unidos como principal socio y expectativas de continuar trayendo su capital a México, según datos de la Secretaría de Economía.
Estos datos, junto con la reciente política anunciada por el habitante de la Casa Blanca, deberían prender las alertas entre el empresariado mexicano, de que en su afán de querer descarrilar al gobierno que encabeza la presidenta Sheinbaum e incluso con el coqueteo que tienen con la administración Trump, dejan de lado que se trata de una política económica promovida por el magnate que quisiera adueñarse de todo sin importar desplazar a los capitales nacionales.
“América para los americanos” se oye el clamor del mandatario estadounidense, pero con la visión de que América es de ellos, los dueños del poder y el dinero, no de los ciudadanos de Estados Unidos, a quienes sólo los engaña haciéndoles creer que todo lo que hace es para retomar la grandeza de la nación, cuando sólo se trata de aumentar el poderío de los grandes capitales.
En general, los empresarios mexicanos de todos los tamaños y calibres no sólo deberían aprovechar los incentivos, proyectos y apoyos que está dando el gobierno mexicano, sino que debería cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum para dar la batalla conjunta y en unidad en el terreno económico, más cuando se ve venir no una revisión del TMEC, sino una nueva renegociación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Por supuesto que no se trata de un “mexicanos al grito de guerra, más si usare un extraño enemigo”, de ninguna manera, sino de prepararse para una renegociación del acuerdo comercial, teniendo en frente a un verdadero depredador como lo es Donald Trump.
Considero que es momento que el sector empresarial también apueste por México, por sumarse a una política social y económica, que nos haga más fuertes como sociedad, de tal manera que en los negocios y proyectos que se emprendan generen riqueza que se pueda distribuir de manera más equitativa, y no estoy pidiendo que necesariamente se sacrifiquen ganancias, sino que el generar riqueza se traduzca en mejores salarios y condiciones de vida para los trabajadores.
Pagar los impuestos, por ejemplo, como lo establecen nuestras leyes hacendarias, es fundamental, ya que con la recaudación y el buen manejo de la Hacienda Pública, se traduce en mejores servicios de salud, educación, agua, energía eléctrica, en general en mejor calidad de vida para todas y todos.




