Columna
Café con Adorno
Por Raúl Adorno Jiménez
Ante el conflicto Iran-Israel, México será siempre factor de paz

Agencia Parlamento y Debate.- Tal parece que Israel y Estados Unidos están decididos a emprender una nueva cruzada en contra de los pueblos árabes, pero esta vez no por motivos religiosos, sino por intereses políticos, de dominio regional y de expansionismo, sin descartar el querer controlar la producción de petróleo a nivel internacional para su beneficio, pues no podemos dejar de lado que Irán es uno de los productores de crudo más importantes del mundo.
Bajo el pretexto de que supuestamente Irán enriquecía uranio para construir bombas atómicas para agredir a Israel y posiblemente a Estados Unidos, el primer ministro israelita Benjamín Netanyahu inició un bombardeo militar contra la nación iraní que, desde el punto de vista de internacionalistas, no se trató de un ataque preventivo por alguna amenaza, sino una agresión directa que vulnera el consenso internacional y el derecho que rige las relaciones internacionales.
Frente a las acusaciones infundadas del político judío, Irán no había emprendido ninguna acción militar previa contra Israel y se encontraba en plena negociación diplomática con Estados Unidos para retomar la mesa de diálogo en materia del desarrollo científico para fines pacíficos en el enriquecimiento de uranio.
Hasta la fecha e, incluso, después del bombardeo de los aviones estadounidenses en contra de territorio iraní, no se tienen indicios de que Irán estuviera fabricando armas atómicas de destrucción masiva. La propia Organización de Naciones Unidas (ONU) ha expresado una y otra vez, que no existía ninguna prueba de que la nación árabe estuviera en proceso de construir una bomba nuclear, entonces uno de preguntaría ¿por qué el ataque primero de Israel y después de Estados Unidos?
En el caso de Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu tuvo un motivo político con el propósito de mantenerse al frente de su gobierno que se tambaleaba ante las acusaciones de corrupción que se le atribuyen desde hace varios años. Sin embargo, todo el descontento que prevalecía entre el pueblo israelita por la gestión del primer ministro pasó a segundo término, después de emprender la guerra genocida en contra de la Franja de Gaza.
Ahora cuando el descontento empezaba a resurgir otra vez entre los israelitas, que ponía en entredicho la excesiva violencia y los ataques indiscriminados en contra de la población civil de Gaza. Netanyahu tuvo que buscar otra salida para volver a evitar que lo sustituyeran del cargo, por ello emprendió la guerra contra Irán.
Sin lugar a dudas, podrán buscarse más argumentos para iniciar esta guerra que puso ya en peligro el equilibrio geopolítico que se tenía hasta entonces, pero lo que no debe quedar en duda es que se trata de un ataque indiscriminado, sin tener motivos convincentes y que hoy condenan la mayor parte de los países del mundo.
El ataque se produce justo cuando se iban a reunir representantes de Washington y Teherán para iniciar una nueva mesa de negociaciones en relación con el programa nuclear iraní. En este caso, hay que decirlo, después de que Estados Unidos se sumara a los ataques contra Irán, todo hace pensar que se trataba de una mera simulación, porque seguramente en los planes del gobierno trompista ya estaba programado una agresión de esta magnitud que hoy amenaza con llevarnos a la posibilidad de una tercera guerra mundial.
No hay que olvidar que durante su primer mandato al frente del gobierno estadounidense, Donald Trump ordenó a sus representantes levantarse de la mesa de negociaciones que se llevaban a cabo en ese tiempo con Irán para que redujera y se supervisara su programa de uso nuclear con fines pacíficos. También hay que mencionar que el propio magnate neoyorquino insistió desde hace varios años atrás que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán representaba una amenaza para el mundo.
Frente a todo este panorama que tiene al mundo ante una crisis internacional, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a las Naciones Unidas, para asumir con mayor determinación su papel como el organismo que convoque a la construcción de la paz. La ONU debe dejar de ser mero ornato y retomar toda su fuerza diplomática y respaldo internacional para sentar a las partes en la mesa de negociaciones y restablecer la tranquilidad mundial.
En un mensaje de su cuenta X (antes Twitter) Sheinbaum expresa que “México será siempre factor de paz. Nuestra Constitución, en su artículo 89, fracción X, enumera los ocho principios con base en los cuales el Poder Ejecutivo Federal debe conducir la política exterior de México: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales”.
La mandataria retomó las palabras del papa Francisco sobre la situación actual de los conflictos en el mundo. “La guerra es el mayor fracaso de la humanidad. No hay futuro en la destrucción sino en la fraternidad. La paz no es solo ausencia de guerra, es la construcción de la justicia”, escribió en su cuenta de X. Agregó que el mensaje del papa recién fallecido, es pertinente y un necesario ante las circunstancias globales actuales.
Frente a las declaraciones de Donald Trump de que era necesario un cambio de régimen en Irán, la presidenta Sheinbaum fue enfática: “primero, soberanía de los pueblos. Esa siempre ha sido la posición de México; cada pueblo tiene el derecho a decidir su forma de gobierno, ese es principio de la política exterior de México”.
Ante los conflictos en el Medio Oriente, la presidenta Sheinbaum se mostró optimista porque hasta ahora, en términos de los precios del petróleo, los incrementos son muy bajos en los últimos días. Destacó que ante la posibilidad de que se inicie una escalada de precios del crudo a nivel internacional, México tiene la ventaja, de que el petróleo que producimos, prácticamente todo se refina en nuestro país,
Contra los ataques que recibe de la oposición y la comentocracia, destacó que Dos Bocas ya está funcionando y tal como lo destacó la Agencia Internacional de Energía será un pilar en la refinación de combustibles, lo que contribuye desde ahora a la disminución de la importación de gasolinas.
“Se está avanzando mucho en la soberanía energética; entre otras razones, por la compra de la Refinería en Texas, Deer Park y por otro lado, de la Refinería Dos Bocas, y el trabajo que se está haciendo en las 6 refinerías que ya existían en nuestro país”, expuso durante su conferencia mañanera.
Llamó a la ciudadanía a estar tranquilos porque a pesar de que México tiene como referencia los precios internacionales de gasolina, en caso de que llegaran a incrementarse los precios del combustible, México aplicaría el IEPS, que es el impuesto que se paga por el consumo de las gasolinas y es un mecanismo para evitar incrementos exorbitantes a la gasolina en el país.
Sheinbaum Pardo destacó que las decisiones que hizo el presidente López Obrador en su momento —que no le gustan a la oposición, que la siguen criticando, que están duro y dale los conservadores—, fueron muy buenas porque garantizan la soberanía. Y frente a estos cambios internacionales que puede haber, México está resguardado en términos de la producción de sus hidrocarburos.




